Descubre tu mentira personal con el Rebirthing.

TODOS tenemos una mentira personal, ¿Conoces la tuya?

La Mentira Personal es el pensamiento más limitante y profundo que tenemos de nosotros mismos, vinculado a una percepción originada durante nuestra etapa pre-verbal. A menudo se asocia al trauma experimentado durante nuestro nacimiento, pero también puede haberse formado en torno al momento de nuestra concepción y/o durante la gestación.
es el pensamiento-sentimiento más limitante que tenemos acerca de nosotros/as mismos/as y del mundo que nos rodea.

Se trata de una creencia que se cristalizó en nuestro nacimiento o primera infancia y que determina, sin darnos cuenta, la forma en la que vivimos y nos relacionamos.

Algunos ejemplos muy comunes de Mentira Personal son: no valgo, no merezco, soy nada, soy malo/a, soy culpable, soy feo/a, estoy solo/a, soy incapaz, la vida es una lucha, etc.

Desde que somos condicionados/as por esta idea que domina nuestra vida desde el inconsciente, bien podemos seguirla al pie de la letra, bien podemos sobrecompensarla.

La sobrecompensación es un mecanismo de defensa que nos permite vivir desde la Mentira Personal pero sin tener que repetir el sufrimiento que este pensamiento-sentimiento nos proporciona. Así, por ejemplo, una persona que siente que no vale, puede embarcarse en grandes y arriesgadas empresas para sobrecompensar su creencia de escasa valía. Una satisfacción obtenida a través de esta forma de protección siempre va a ser pasajera y solamente puede ocultar nuestras verdaderas heridas de manera transitoria. La vida, por consiguiente, para ayudarnos a sanar y conectarnos con nuestra esencia, nos presentará situaciones incómodas, una y otra vez, hasta que seamos capaces de tomar conciencia de nuestras Mentiras Personales, responsabilizarnos de ellas y convertirlas en nuestras Leyes Eternas.

¿Cómo actúa?

Cuanto más presente haya estado a lo largo de las distintas etapas y situaciones de nuestra vida, más claramente se muestra como nuestra mentira personal. Es una creencia que generalmente actúa a nivel inconsciente y que impregna nuestra actitud vital. Genera determinadas emociones asociadas y sus correspondientes reacciones bioquímicas, de las cuales podemos llegar a ser, sin darnos cuenta, adictos. También crea comportamientos y hábitos. De esta manera, por ejemplo, la percepción de uno mismo como “inadecuado” puede generar vergüenza y consecuentemente la costumbre de esconder o tapar determinados aspectos que no se aceptan en uno mismo.

La mentira personal frecuentemente se sobre-compensa.

Una persona que tiene como mentira personal “no sé”, puede llegar a estudiar varias carreras universitarias. También se puede proyectar en las personas de nuestro alrededor: ellas son las “ignorantes” o las “inadecuadas”…

Mentira Personal en la relaciónEste mecanismo se produce también en el ámbito familiar, ya que a menudo hay miembros con una misma mentira personal. Esta se puede transmitir de generación en generación de forma inconsciente. En una pareja puede ocurrir que uno de los dos miembros represente de forma evidente la mentira personal y el otro la sobre-compense.

Por ejemplo, imaginemos que la mentira que ambos tienen es la de “no soy capaz”, el que la representa tendrá una actitud de desaliento ante cualquier cosa y no se sentirá capaz de asumir problemas o tomar decisiones, mientras que el “otro” el que sobre-compensa, al reprimirse y no asumir su mentira, se alimenta de la actitud de su pareja y por comparación se siente más capacitado, por lo tanto será quien tome las decisiones y solucione los problemas.

Este mecanismo también ocurre con frecuencia en la relación de los padres con sus hijos, entre hermanos, etc.

Propósito divinoLeonard Orr, creador del Rebirthing, afirma que a menudo la mentira personal actúa como una sobre-compensación neurótica para un propósito divino. Así, por ejemplo, una persona que tiene como mentira personal “no sirvo” puede desarrollar una gran capacidad de servicio. Allí dónde tenemos nuestra herida más profunda es en lo que podemos llegar a desarrollar más habilidades, propulsados por esa necesidad inconsciente de superar ese dolor.

La herida se inició al identificamos con esa creencia limitante, lo que produjo la sensación de separación de nuestra verdadera esencia espiritual. Con el paso del tiempo podemos haber experimentado situaciones que la hayan reforzado o debilitado. En general evitamos sentirla y por ellos nos acostumbramos a inhibir nuestra respiración para desconectarnos del dolor emocional que nos supone. Pero eso mismo conlleva, como consecuencia, que continúe actuando en nuestra vida desde el subconsciente, impregnando la relación con nosotros mismos y con los demás.

La respiración nos ayuda a sanar.

La respiración consciente nos permite tomar contacto con nuestro interior y acogerlo. Descubrir cuál es nuestra mentira personal tiene un gran valor. Ello nos posibilita desenmascararla cuando se presenta, ya sea en nuestro mundo interno o externo.

Al permitimos sentirla podemos recordar que se trata de una memoria y tomar distancia, entonces pierde fuerza. Al mismo tiempo podemos recordar la verdad espiritual que nos ayudará a transcender la visión limitada de la mente egóica y recordar la esencia divina que somos. Así, por ejemplo, si nuestra mentira personal es “no valgo”, nuestra verdad espiritual –también llamada en Rebirthing ley eterna- es: “soy valioso”. Es aconsejable colocar nuestro nombre delante, por ejemplo: “Yo, Irene, soy valiosa” y recordarla siempre que se nos presente el pensamiento de auto-sabotaje.

Me gusta imaginarme la ley eterna como una varita mágica que puede transformar profundamente nuestra visión, actitudes y relaciones.

Averiguar la mentira personal y formular la ley eterna requiere un trabajo de investigación con nosotros mismos. Puede ser un proceso largo en el que, con el tiempo, podemos descubrir que debajo de la que creemos que es nuestra mentira personal se esconde una creencia aún más profunda, que se originó en una situación anterior o que tiene un mayor poder de influencia limitante. Podemos jugar a ser detectives de nuestra propia mente.

Las creencias limitantes se entrelazan unas con otras, actúan en equipo. A menudo se requiere un tiempo de autoanálisis para determinar cuál de ellas es el tronco y cuáles son las ramas derivadas.

¿Cómo sanar la mentira personal?

– Al tomar conciencia de que este mecanismo existe en mi, me doy la posibilidad de sanar. Para ello tengo que hacerme responsable de mi vida, y aceptar que yo soy el hacedor de ella y de mis experiencias.

– Visitando mi sistemas de creencias y extrayendo de él el pensamiento más negativo que tengo acerca de mí mismo, es decir, tengo que desmantelar estos cimientos (pensamientos de raíz) sobre los que he creado mi vida.

– Transformando ese pensamiento en su opuesto positivo, lo que se denomina La Ley Eterna, Verdad Eterna. esta expresa nuestra verdadera esencia, lo que en verdad somos.

– Trabajando con nuestro niño interior, escuchar su dolor y ayudarlo a sanarlo poco a poco.

Mi mentira personal es “Yo soy mala”. Llegar a aceptar que mi vida estaba condicionada de tal manera por este pensamiento ha sido un trabajo de mucho dolor y de mucha resistencia. en el camino he ido usando muchas dosis de humor y de cariño, aunque no siempre ha sido así ya que este pensamiento ha estado grabado en todas mis células por muchos años.

Gracias a Rebirthing , descubrí herramientas que me facilitaron el proceso. Ahora acompaño a otras personas a encontrar sus mentiras personales.

Cuanto más precisa y personalizada se formule la mentira personal más fácil será neutralizarla.

Inclusive es posible que esta impronta ya venga programada desde un ámbito transpersonal, en el registro de memorias experimentadas más allá de nuestra existencia actual y grabada en los códigos de nuestros genes y/o nuestras almas. Estas memorias se pondrían en funcionamiento ya en la primera etapa de nuestra vida.

Neutralizar la mentira personalAl recurrir a nuestra ley eterna podemos acompañarla de otros pensamientos de calidad que ayuden a superar una creencia limitante que haya estado acompañando nuestra mentira personal. Por ejemplo, si se ha detectado la creencia inconsciente “prefiero morir”, se puede añadir alguna palabra que refuerce la vida. La ley eterna se podría formular entonces como: “Yo, X, soy valiosa y disfruto la vida”.

Es importante que cuando recordemos la verdad eterna ésta nos produzca sentimientos de felicidad y expansión. De esta manera reconectaremos con lo que verdaderamente Somos.

 

Fuente: Sanamente.net